Friday, July 27, 2007

SUEÑO DE DAMA CON GATO,
….LA ESPECIE ESTÁ MUTANDO
……….Y SON LEYES

por Oscar Cid de León
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Sueño de dama con gato
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Las manos me parecen las manos de Remedios Varo. De imaginarlas al aire, vendría un recuerdo de sábanas blancas tendidas en el patio de una casa en el campo. Pero en este momento el vals está en el mimo de Pepo, quien es un gato. Los largos dedos de la mano izquierda peinan el pelaje, algo acolchado. La derecha es más pasiva y se ocupa únicamente del abrazo. Existe un ronroneo, pero es difícil escucharlo. De todos modos se adivina porque el tiempo parece suspendido y Pepo no conoce de otras manos. Nada duerme en esta escena, sin embargo. El gato ahora es un cuerpo dilatado. Hurga a lengüetazos las manos con sus dedos largos. Se deslizan de pronto dos colmillos sobre el rojo-frágil —y temblar— de dos codornices blancas.
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La especie está mutando
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Pasado por alto
un limonero,
las dentelladas de perro en un trozo de carne,
la madre que avanza y deja
atrás
al niño:
Suena a polvo parado
( velorios de segundos hasta enterrar el tiempo ).
Suena a rascarse con las uñas
de los muertos.
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Es el sonar del mudo las habitaciones
grandes,
el hombre que aguarda la furia,
la mujer de las palomas,
no saber escribir
lo que dicen las ramas.
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Son las paredes del eco
los arrastrares;
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la vida pasando.
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Los hombres pasando por alto
el ritmo
y las mutaciones.
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Son leyes
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Son leyes de la tierra
crecernos para arriba
como un árbol
el escalar multitudinario
de las células
sobre las células muertas
Crecer en centímetros y en carnes
Concentramos la fuerza de la fuerza
en la cabeza
y apenas se siente el trotar de los pasos
sobre el suelo
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Son leyes de la tierra ignorarla
doblarnos
acostar los intentos
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Nos entra sonando la tierra
como entran los propios fantasmas
por las orejas
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Oscar Cid de León (Oaxaca, 1979) Licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Diplomado en Creación Literaria por la Escuela de Escritores de la SOGEM. Miembro fundador del Colectivo Poético Cardo. Obra poética publicada: Tierra Amniótica (Ediciones de Sitio, 2003) y El árbol interregno (Secretaría de Cultura de Oaxaca, 2007). Antologado en Cardo, 5 años, Poesía (2005) y compilador de Movimiento pendular simple (Poesía, varios autores, 2007). Ha ejercido el periodismo cultural en la revista Replicante y los periódicos La Crónica y Reforma.

Sunday, July 22, 2007

No me urge
por Edgar Girón

No me urge
terminar la frase
empezar un verso
no, no me urge
truje
rimarlo
timarlo
mucho menos me urge
hacerlo más extenso
no
o más chico

No me urge si me atoro (1)

(1) Espere una semana antes de continuar la lectura

generalmente nadie hace caso a la cita
así que este verso
y éste y los dos que siguen
no debí escribirlos
pero no me urge quitarlos
tampoco es urgente hacer variaciones
no me urge
dejarlo como estaba
irme a comer un sándwich
rascarme el trasero
el testículo de la izquierda
y el otro
y regresar
y de nuevo el otro
porque no me urge
escribir el verso siguiente
borrarlo
l
le
let
letr
letra
por letra
o
o sí
o síla
o sílaba
por sílaba
escribir en éste
lo que no escribí
volver a borrarlo
----------------------
en esta ocasión sin hacerla tanto de pedo
borrarlo y punto
_______________
y terminar
decir que he terminado

aunque no sea cierto
Fingir que no sé que sigue
decir que no pasa nada
que no he perdido el toque
que soy indispensable
que no está todo escrito
que nadie ve el mundo como yo
nadie goza como yo
nadie besa, nadie ama, nadie llora, nadie ríe
nadie
nadie
pero nadie tan pendejo como tú
admitirlo
pendejo
agüitarse
ten pendejo
agüitarse más
como tú, nadie tan pendejo
llegar a autocompadecerse
y justificarse con el tercermundismo
maldecir al estado
las escuelas del estado
sus bibliotecas
sus líderes intelectuales
su poesía difícil
conceptual
perfecta
y tú tan pendejo
reptiendo la misma palabra
la misma frase
no me urge
urge
no
y ellos con chica palabrotas
y un chingo de conceptos
y un chingo de lana
y un chingo de mamadas
y tú
sin un quinto
ni conceptos
ni premios
ni palancas
sin amigos que justifiquen mi "falta de técnica"
sin pistolas para imponer metáforas
con ganas de escribir un poema largo
muy largo
aunque no diga nada
nada más de lo que se dice
de lo que se ha dicho
de lo que se dirá
y no lo digo

será que no me urge si nunca empiezo
si nunca acabo
si no es poema
si vuelvo a empezar
no me urge

Edgar Manuel Girón García (Aguascalientes). Poeta, músico y editor. Coordinador adjunto del Taller Música y Poesía del Instituto Cultural de Aguascalientes y promotor del colectivo de perfomances Medio limón en 2004. Coeditor de la revista Intemperie (1999-2002) y el zine Colonche literario, en la que se dedica a publicar minificción, literatura pop, comic, antiliteratura, etc. Becario del Fonde Estatal para las artes en 2003. Autor de la plaquette Noticies de un pendejo (Ags., 2004), de donde está tomado este poema.

Monday, July 09, 2007

La empleada del mes
por Óscar Édgar López

Limpiaba los residuos de comida que se me atoraban en la boca mientras disfrutaba viendo el programa dominical de cantantes amateurs. El guardia en turno no se presentó a trabajar y la supervisora estaba fuera de la oficina arreglando asuntos que sólo las supervisoras pueden arreglar. Era un día tranquilo, faltaban tres horas para cerrar el minisúper, los clientes eran tan esporádicos que me daba el lujo de comer en horas laborales. Pensaba en Antonio Banderas, lo imaginaba sumergido bajo mi uniforme, cerré los ojos para disfrutar más la fantasía; cuando escuché que alguien entraba en la tienda, salí del cubículo donde me encontraba, eran dos muchachos, la clásica pareja de amigos, uno gordo de baja estatura, el otro delgado y exageradamente alto, se notaba en el rostro de los dos algo sospechoso así que los vigilé con recelo. El obeso, creyendo que no lo veía, tomó dos cervezas de raíz, las metió en la bolsa de la chamarra, luego tomó algunos paquetes de cigarros y los metió en el pantalón, el flaco hizo lo mismo.

Cuando estaban por salir corrí a la puerta, les aticé un escobazo en la cabeza, el gordo me arrebató mi arma, me apaleó en el vientre, y el otro se había quitado el cinturón, me golpeaba con él en las nalgas y la espalda; conseguí llegar hasta el interruptor de la puerta, corrieron pero no lograron salir, estaba histérica, desesperada, pude golpearlos varias veces a cada uno en los testículos; al caer ambos, tomér la escoba y los apalee, les daba con fuerza, gritaban, ni yo misma conocía ese don para golpear, quedaron inmóviles, no sé si muertos o desmayados, los desnudé, tenían un cuerpo suave, eran dos cuerpos jóvenes y disponibles, los acaricié, jugué con sus penes, arrugados y tibios, luego les di por el culo con la escoba, era como limpiar la cañería, metía el palo y lo sacaba lleno de sangre y excremento. Después de tres horas aquello se había puesto aburrido, llevé los cuerpos al refrigerador de las carnes frías (no podía desperdiciar tanto alimento) y volví por fin a la verdadera diversión: el programa de cantantes amateurs.

Óscar Édgar López (Zacatecas, Zac., 1984) es un cuentista joven, ha publicado sus historias en revistas de todo el país, como Abisal (Quintana Roo), El subterráneo (Morelia), Ventana interior (Centro-Occidente) y Cuiria (DF). Es miembro del comité editorial de Barca de Palabras (Zac.). Es autor de Ella ama lo puerco que soy (2005) y Solo y sin bolsillos para meter las manos antes de llorar (Tierra Adentro, 2006), de donde está tomado este cuento.