Monday, June 18, 2007

Tres Poemas
por Estrella Del Valle

Nombradía

Tu nombre tiene un poco de arrepentimiento,
Magdalena, un poco de condena
en esa cavidad sonora que te nombra,
¿Te das cuenta?
Mi nombre tiene la pesadumbre de saberlo hermoso,
dulcísono, con la fuerza guerrera de un gigante mítico.
Se me nombra y mi luz se hace la luz del séptimo día;
nuestro oficio es el mismo Magdalena, entiende,
mi fama trascenderá los templos, mientras tú, ingenua,
ofrendas tu cuerpo al acogido y lavas los pies de los viajeros.

Esperas que alguno de ésos te saque de estas tierras.



Poema para las pequeñas hadas

Entonces le salen alas por las noches
cuando le obliga a describir lo mucho
que le importa y él la acerca y le dice:

tú eres de las reinas que olvidan su zapato
al subir al patíbulo,
tu cuerpo son los cuerpos de todas las cortesanas
ahogadas en ríos inofensivos,
porque eres tan pequeña como la llave que abre la caja de Pandora
y tu pelo huele a fresa, granada y mandarina
y tus labios,
tu cuerpo y tu pelo
son el sopor de las ninfas a través de las hojas...

Y ella duerme, no escucha
y él juega con sus alas a perderse entre el viento,
mientras el hada sueña con no crecer jamás.



Sin título

Él es tósigo de los amaneceres,
manzana nueva en los hallazgos,
danza fugaz del árbol de la vida;
soberbiamente bello, él es amo y yo,
la más altiva de todas las princesas,
dejo extraviarme entre su cama
y soy juglar de sus excesos,
vía crucis del cordero,
reina prisionera en manos enemigas.

Sé que tres veces negará mi nombre,
lo sé porque él es hombre
y el cántico del gallo lo levanta.


Estrella del Valle nació en Córdoba, Ver., en 1971. Ha publicado los libros Bajo la luna de Aholiba (1998, Tierra Adentro), Fábula para los cuervos (2001), La costesana de Danann (2001, XIX premio nacional de poesía Ramón López Velarde) y El desierto; dolores (2003). En el no. 145 de la revista Tierra adentro (Abril-Mayo 2007) publicó un nuevo poema bajo el nombre de Estrella del Valle-Seidman. Los poemas que aquí se muestran están tomados de La cortesana de Danann.


5 comments:

J. Roberto Cruz-Arzabal said...

Válgame, estimado Aurelio, hacía mucho que no leía algo de Estrellita del Valle, mujer de rostro encantador y silueta encadilante, aunque no es de mis poetas favoritas, tiene versos musicalmente admirables. Qué tal si para seguirnos con los poetas pellicerianos (eso creo, a su manera, pero todos tienen "las manos llenas de sol") postean algo de Juan Domingo Argüelles o Efraín Bartolomé, grandes él y su poesía.

Un abrazo.

Rafael Mondragón said...

Qué bonito poema el de la Magdalena. Un saludo.

Aurelio Meza said...

Este poemario me gusta mucho. No se me había ocurrido ver a Estrella como una pelliceriana, me parece muy interesante.

Un saludo

Eliud Delgado said...

Me gusta la re-elaboración de imagenes biblicas que logra Estrella del Valle.

Ya revisé tu cuento, Aurelio. Cuando te vea te lo paso corregido.

Un abrazo.

edegortari said...

ay esa poeta adolescente que nunca fue. El señor buendía cayó en una trampa como cae el líquido seminal en un preservativo al creer que esas palabras pertenecían al mundo real.